La muralla de Lugo es una fortificación que data del Imperio Romano situada en la ciudad de Lugo
La muralla de Lugo es una fortificación que data del Imperio Romano situada en la ciudad de Lugo, siendo la única muralla de estas características que se conserva en el mundo. Comenzó su construcción probablemente contra el año 260, al crecer la importancia de Lucus Augusti como centro de comunicaciones y comercial del norte peninsular.
El perímetro de la muralla, que forma una elipse imperfecta, es de 2.266 m y su altura varía entre los 8 y los 12 o 10 m siendo una de las fortificaciones más grandes de su tiempo. El área que circunscribe es de 33,4 hectáreas. Sobre la muralla el camino de ronda varía entre los 4, 5 y los 7 m de ancho.
Inicialmente la muralla tenía cinco puertas, pero posteriormente se abrieron otras cinco.
El 30 de noviembre de 2000, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.